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2.3. Las alegorías del Tarot
Las alegorías que aparecen en los arcanos pertenecen al repertorio iconográfico de casi la totalidad de la Europa del siglo XIII. Las encontramos en la decoración de las catedrales góticas, en las pinturas de los edificios públicos y en los manuscritos enciclopédicos y astrológicos.
En la práctica, las figuras representadas en las cartas del triunfo, constituyen una auténtica Biblia Pauporum, a saber, biblia para pobres. Jugando a las cartas, el pueblo accedía a un conocimiento místico cristiano y a su contenido, cuyos principios le eran recordados continuamente.
Las alegorías son facilmente descifrables por referencia al contexto cultural de las cortes
del norte de Italia, a la vista de su gusto por las imágenes moralistas que provienen tanto de
la tradición religiosa como de la mitología clásica.
Estas imágenes se consideraban representaciones de héroes civilizadores que iniciaban a los
hombres a numerosas artes; como Minerva, la primera tejedora, o Apolón, el dios de la medicina.
Estas imágenes también son consideradas alegorías de los vicios y de las virtudes, ésta es la
interpretación que encontramos en ciertas cartas del triunfo.
Ejemplos evidentes incluyen: la fuerza, representada por Hercules; el Amor, representado por Cupido dispuesto a lanzar una flecha sobre dos amantes imprudentes; la Prudencia, representada por Saturno; la Modestia de Diana; la falta de modestia de Venus; la Verdad por Apolón, que ilumina la Tierra.
Numerosas figuras del Tarot se inspiran claramente de la iconografía cristiana. La carta de el Papa nos envía a la imagen de la Fé, tal y como la concibió Giotto en la capilla de los Scrovegni en Padova.
Entre numerosas representaciones de virtudes como la Templanza, la Justicia y la Fuerza, se encuentra la iconografía clásica presenta en las iglesias góticas y en las miniaturas de los libros santos.
Los tratados de astrología de la época constituyen otra fuente de inspiración. La figura del Mago aparece como hijo de la Luna, es decir, entre las profesiones situadas bajo la influencia de la Luna.
El Loco figura como hijo de Saturno; la imagen de los enamorados como hijo de Venus; el Para como hijo de Jupiter y el Emperador como hijo del Sol. Por otro lado, las figuras astrológicas aparecen en diferentes juegos del Triunfo como representación de la Luna y las Estrellas.
Finalmente, el Tarot representa imágenes de la vida cotidiana. Un ejemplo extremadamente interesante es la figura del Colgado, que hace alusión a la pena infligida a los traidores. En la capilla Bolognini, en San Petronio (Bolonia), una figura idéntica está representada en una imagen de Giovanni de Modena, ya que idolatrar era considerado como la mayor de las traiciones: la negación del Creador. Aunque la pena de colgar de un pie está representada en otras obras, la imagen de San Petronio es el único ejemplo conocido que coincide perfectamente con la carta del Tarot.
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