| << IX. El Ermitaño | Indice | XI. La Fuerza >> |
La Rueda de la Fortuna
La Rueda de la Fortuna es la décima carta del Tarot.
Sobre esta Rueda figuran:
- fase ascendiente: un perro con un collar, símbolo de sumisión
- cima: una esfinge coronada, símbolo de realización
- fase descendente: un mono, simbolizando la decadencia
Estos tres animales ilustran un ciclo de evolución donde la posición dominante es difícil de mantener, la cima de lal Rueda siendo un equilibrio inestable.
La nuemrología nos dice que el diez es igual al 1 ya que, 10 = 1 + 0 = 1. Esta carta representa pues el final de un ciclo y la vuelta al principio de otro. Este regreso está representado explícitamente en los radios de la Rueda, compuesta por los números romanos X y I.
La rueda de fortuna no es la rueda de la fortuna, significa para el interesado que todo cambia y que nada se queda en su sitio. El que está arriba, perderá, el que está abajo, ganará.
Sucede al Ermitaño e indica que un conocimiento ha sido adquirido y que hay que esperar una evolución de la vida del interesado. Puede también simbolizar un estado de cambio pasado, presente o futuro. Es una carta, en todos los casos, dinámica y que indica que hay que preveer sus efectos, efectos que pueden ser negativos.
| << IX. El Ermitaño | Indice | XI. La Fuerza >> |