Indice II. La Suma Sacerdotisa >>

El Mago

El Mago es la primera carta del Tarot. Esta lámina viene, aun así, después del Loco, la carta 22, ya que las cartas del Tarot siguen un orden circular, no lineal.

El Mago nos lleva al nacimiento y al despertar del ser humano. La carta del Mago presenta los 4 elementos del Tarot: los bastos son la barita (Fuego), los oros una ficha (Tierra), la copa es un vaso (Agua) y la espada, un puñal (Aire). Frente a su mesa color carne, el Mago es como un artesano se su vida. El potencial está ahí, le toca a él sacarle partido. Nos damos cuenta de que sujeta el palo y la ficha, el mundo emocional y físico, como un niño todavía dominado por los instintos primarios de su cuerpo y de sus sentimientos. Sobre la mesa, los desafíos futuros: el plano afectivo (copa) y el plano intelectual que deberá dominar para desarrollar su ser y realizar su destino.

En el sentido vidente, el Mago representa la actividad creativa, el trabajo, la capacidad inventiva et la renovación. También puede representar un comienzo, un proyecto o simplemente un niño. Se trata del tradicional prestidigitador.

Descripción y simbología

Un día, no se sabe porqué, el 0 o el Loco, salió del caparazón de su círculo y de su perfección para encarnarse. Se convierte en la cifra 1, la unidad, el primer ser, la primera apariencia de toda cosa. Es el nacimiento.

Esta carta representa un ser todavía absorbido por las apariencias y las ilusiones. El Mago es la juventud creativa, la inocencia infantil, la espontaneidad, la verdura, pero también la falta de profundidad y experiencia. Es también la idea primera, el nacimiento antes de la obra, lo que en apariencia es bonito pero que debe pasar por todos los ciclos del Tarot para convertirse en El Mundo (el último arcano mayor). Esta carta marca el primer paso.

Esta carta también es poderosa, como posibilidad de toda unidad. El ser uno, implica no haber estado dividido por la confrontación con la realidad; ser niño también es ser inocente, todavía sin contaminar por la complejidad de la vida adulta. Es la promesa de futuro, la de la idea de la creación pura, ideal, espontánea, pero sin realizar: todo está por hacer, descubrir y aprender.

De esta manera, el Mago es la juventud y el primer paso de la vida, la abundancia de ideas y visiones nuevas sobre las cosas. Este arcano refleja también la falta de profundidad y la necesidad de transformación alquímica de "joven iniciado que habla mucho" (que sólo sabe en apariencia). En otras versiones del Tarot, el Mago se representa como Hermes o Mercurio, resaltando la faceta iniciadora de esta carta.

Destaca también la alternancia de los colores de su hábito, reflejando así su indecisión, el caos primordial, donde todos los pensamientos y acciones se suceden de forma desordenada; como un espíritu salvaje que pasa de un pensamiento o de una emoción a otra, como un mono saltando de árbol a árbol. El camino futuro hasta el Mundo (arcano XXII) será la búsqueda hacia la armonía, la consciencia y la realización del ser (La "bodhicitta" dirían los budistas).

Sobre la mesa encontramos también un recipiente abierto, símbolo de avidez de conocimiento. También encontramos dados amarillos, que representan la parte irracional, la suerte, pero también el lado lúdico: la vida es como un juego, nos toca a nosotros descifrar las reglas y averiguar el objetivo.

La postura del Mago muestra que es una carta activa (está depié) pero indecisa (sus pies van de derecha a izquierda). Su mirada va hacia el pasado (a la izquierda), ya que el iniciado, se plantea ante todo "¿ de dónde vengo?". Todas las claves de su porvenir están en su pasado. Podemos leer, bien una referencia al Karma ( lei de causa y efecto) que determina el presente, bien una referencia a la pregunta de los orígenes, estimada por los psicólogos.

Es una carta eminentemente positiva, ya que firma la renovación, la salida. Pero como toda salida, es el inicio de algo nuevo, donde no hay experiencia; donde todo está por hacer, todavía todo es promesa, idea, sueño, fantasía y palabra.

Indice II. La Suma Sacerdotisa >>